El sector de la construcción ha experimentado un gran crecimiento durante los últimos años, pese a la crisis, y vuelve a captar capital. Con ello, puede dar alas a nuevas ideas y generar oportunidades de negocio.

La construcción, junto al turismo, es uno de los principales motores de la economía en nuestro país. Ha estado relacionada hasta hace poco con años de abundancia, crecimiento y también con la burbuja inmobiliaria. Después de lo que se vivió con la crisis del ladrillo, tal vez cuesta ver lo positivo que ha aportado el sector a la sociedad. Hasta hace pocos años era fácil ver apilados sacos de cemento en las obras de construcción. Los avances técnicos han tenido sus efectos en este sector y gracias a la ciencia, y en concreto los avances tecnológicos, han aportado mejoras en muchos ámbitos.

A día de hoy, se puede hablar de un entorno favorable para proyectos emprendedores e innovadores que aporten algo nuevo al mercado inmobiliario. Encontramos varias tendencias en la construcción, pero destacaremos dos de todas ellas:

  • Robótica, las grandes marcas de maquinaria para la construcción se están fijando en este segmento de mercado. La ingeniería robótica ya forma parte de este sector y está claro que está haciendo nuestras vidas mucho más sencilla en algunos aspectos.
  • Sostenibilidad, tal vez lo que les pudo alejar de la crisis a algunas grandes empresas de construcción fue el diversificarse en otros sectores de actividad. Con los medios que disponían apostaron más fácilmente por otras áreas de negocio, como la creación de divisiones en el sector del agua, limpieza o medioambiente. También unas cuantas pequeñas empresas comenzaron a innovar especializándose en segmentos concretos de mercado, con nuevos retos de calidad, de eficiencia y sostenibilidad.