Se cumplen 100 años de La Bauhaus, el movimiento arquitectónico alemán que cambió la forma de diseñar y construir edificios alrededor del mundo.

En el año 1919, finalizada la Primera Guerra Mundial, un atrevido Walter Gropius se puso al mando como director de una nueva escuela arquitectónica, la que sería conocida como Escuela de La Bauhaus.

La Bauhaus se basaba en la idea de que la arquitectura no tenía por qué separarse del arte; es decir, una vivienda, a pesar de tener principalmente la función de alojar a una familia, también podía ser atractiva y acogedora a la par que funcional. Para conseguir esa “fusión” se consideraba necesario emplear, en la construcción de edificios y casas, el uso de diversas figuras geométricas (triángulos, cuadrados, trapecios, etc.) al mismo tiempo que se aplicaban colores vivos nunca vistosanteriormenteen edificaciones de la misma tipología.

Es decir, la Bauhaus consistía simplemente en aunar el diseño con la arquitectura y construir edificios funcionales, pero con un toque de diseño que los hiciera más atractivos.

Un claro ejemplo de esta manera de construir lo tenemos en el conocido como edificio Bauhaus, un edificio diseñado por el mismo Walter Gropius, que no tiene nada que ver con la estructura severa y lineal del resto de edificios de la época y que es una clara muestra de lo que significa este estilo innovador.

A pesar del “boom” que obtuvo el movimiento en la Alemania de la posguerra, este únicamente gozó de diez años de éxito, el cual llegó a su fin con la subida al poder del partido nazi. A pesar de ese corto espacio de tiempo y de la contundente clausura de la escuela por parte del sector más tradicional y radical de la sociedad, el movimiento continuó su éxito en Estados Unidos y gracias a eso consiguió sobrevivir y perdurar hasta nuestros días como ejemplo para empresas pioneras en la combinación del diseño con la arquitectura y la construcción, como por ejemplo Autodesk.

En Autodesk consideramos, al igual que el creador de la Bauhaus, que el diseño no tiene que estar reñido a la construcción y que ambos pueden estar unidos. Prueba de ello son las herramientas BIM integradas, muy recomendadas para todos aquellos que, como Gropius, piensan que diseño, construcción y arquitectura pueden formar parte de un mismo pack.