Actualmente, nos encontramos en un contexto de desarrollo muy rápido a nivel mundial, provocado en gran medida por las nuevas tecnologías y las herramientas de innovación que nos ofrecen.

Esta tendencia ha provocado que la competitividad entre las empresas haya incrementado notablemente para no quedarse al margen del avance tecnológico. Por este motivo, las organizaciones están interesados en tener a su disposición profesionales bien formados que participen en los procesos de innovación tecnológica, económica y social.

Formación en el área de la educación

Para crear profesionales que contribuyan a los procesos de innovación y desarrollo, es necesario que desde la formación tanto de nivel medio como superior se implementen mecanismos que incentiven su vocación innovadora y emprendedora.

La orientación de la formación de los nuevos profesionales debe ampliarse y complementarse con el conocimiento de las nuevas tecnologías y las áreas de desarrollo potencial existentes. Con la rapidez a la que avanza el área de las nuevas tecnologías la educación necesita un reciclaje constante para no quedarse obsoleta.

Para lograr esto, las universidades a través de sus procesos de formación, necesitan desarrollar currículos abiertos, de perfil amplio y flexible, que den importancia tanto a los conocimientos específicos como a las habilidades y capacidades creativas, innovadoras y sociales.

Con esta integración se busca crear profesionales capaces de tomar decisiones, asumir responsabilidades sociales, interactuar y dar respuesta a problemas económicos, medioambientales y de desarrollo científico-tecnológico, enfrentados por la sociedad contemporánea.

Además, el alumno deberá entender que el aprendizaje será continuo durante toda su vida profesional, ya que el mercado avanza rápidamente y las empresas tienen que adaptarse a él a la misma velocidad para ser competentes.

Formación dentro de las empresas

Ante este acontecimiento, las empresas disponen de distintas opciones para obtener profesionales competentes:

  • Por un lado, pueden optar por incorporar perfiles junior con conocimientos básicos en nuevas tecnologías, los cuales deberán ser ampliados y enfocados a las necesidades de la empresa mediante formación especializada. Con esta opción la empresa deberá invertir más dinero y tiempo en formación, pero a cambio conseguirá profesionales con conocimientos específicos y adaptados a la empresa y, además, con un sentimiento de pertinencia superior a ésta.
  • Por otro lado, pueden optar para adaptar la formación de los perfiles senior al mundo digital, en cuyo caso el reto principal de la compañía será el establecer un plan formativo adecuado a tal fin. Con esta opción la empresa deberá acotar muy bien el contenido de la formación para que los conocimientos que ofrezca sirvan para complementar los propios conocimientos del profesional senior.

Conclusiones

La experiencia reciente muestra que las organizaciones no disponen de una planificación en el área de formación adecuada, sino que responden a las necesidades inmediatas que demanda el mercado.

Es necesario que las empresas se anticipen e inviertan tiempo en desarrollar una buena planeación en el área de formación para poder adaptarse de la mejor manera posible a los cambios tecnológicos, económicos y sociales que se plantean.

Desde Autodesk ofrecemos herramientas actualizadas para los profesionales que están interesados en contribuir en los procesos de innovación y desarrollo.