Hace tiempo que los científicos nos alertan de la importancia de cuidar el medio ambiente. Y aunque sabemos que son otros los que más contaminan, ello no significa que nosotros desde nuestros hogares no podamos hacer nada. A continuación, te damos algunos consejos para que ahorres energía en tu casa y ayudes a que el cambio climático no avance tan rápidamente.

    • Aprovecha todo lo que puedas la luz natural y si tienes que encenderla acuérdate de apagarlas porque, aunque tengas leds también consumen.
    • Calefacción, ajusta el termostato entre 19ºC y 21ºC durante el día. Durante la noche o cuando no estés en casa, en lugar de apagarlo, ponlo entre 15 y 17ºC.
    • Aire acondicionado ponlo a una temperatura de entre 24 y 26 grados.
    • Agua caliente, en lugar de bañarse es mejor ducharse y utilizar el agua con medida porque como ya sabes es un recurso escaso. Además, piensa que el consumo de agua caliente es el responsable del 26% de la factura que pagamos.
    • Frigorífico debe estar entre 3 ºC a 7 ºC.
    • Congelador ajústalo a -18 ºC. Ten en cuenta que por cada grado que bajas la temperatura hay hasta un 5% más de consumo.
    • Evita mantener abiertos congelador y nevera porque el frío se pierde rápidamente. Por eso te aconsejamos que antes de abrirlos piensa primero lo que buscas.
    • Lavavajillas no lo pongas hasta que no esté totalmente lleno, pero tampoco no lo cargues demasiado ni superpongas piezas.

    • Aunque la cocina de gas natural es más eficiente que la eléctrica, si, finalmente, decides comprarte una eléctrica, mejor que sea de inducción porque son más eficientes.
    • Al cocinar, mejor si usas ollas a presión o rápidas, ya que reducen hasta un 70% tu consumo energético.
    • Las ollas tápalas para mantener el calor y apaga el fuego 5 o 10 minutos antes de acabar la cocción para aprovechar el calor residual.
    • Usa ollas y sartenes con un diámetro superior a la superficie de la placa porque así se cocina más rápidamente y ahorras hasta un 20% de energía.
    • Utiliza el microondas en lugar del horno, consume menos.
    • Si utilizas el horno, intenta abrirlo sólo cuando sea necesario y cocina varios alimentos de una vez. Apaga el horno antes de finalizar la cocción para aprovechar el calor residual.
    • Lavadora, utiliza el agua a la menor temperatura posible. Entre el 80% y el 85% de la energía que gasta este electrodoméstico se produce al calentar el agua. Reducir la temperatura del lavado reduce el consumo de energía a la mitad.
    • Secadora, al igual que las cocinas la de gas es más eficiente que la eléctrica. Si es eléctrica, procura que sea de clase A y utilice el ciclo de enfriamiento progresivo para que la ropa termine de secarse con el calor excedente de la secadora. De todos modos, piensa que la secadora consume mucha energía y que para secar la ropa el sol es nuestro mejor aliado.
    • Plancha, hazlo de una sola vez y deja las prendas que necesitan menos planchado para el final usando el calor residual tras desconectar el aparato.
    • Apaga el ordenador si prevés que no lo vas a utilizar en los próximos 30 minutos.
    • Pilotos de encendido, apágalos todos, el del televisor, la videoconsola, la pantalla del ordenador, equipos de música. Todos, porque, aunque parezca que no, gastan. El 8% de la electricidad de tu hogar es consumida por aparatos en stand by. Esto es lo que se conoce como consumo vampiro.
    • Usa regletas con interruptor para agrupar varios aparatos y así poderlos desconectar durante la noche o cuando no los hagas servir. Solamente el consumo anual de un rúter es de 19 euros/año.
    • Enchufes inteligentes que conectan y desconectan completamente los aparatos sin desenchufarlos e incluso son programables.

Si todavía quieres hacer más por el planeta, además de no malgastar energía también puedes reducir las emisiones de carbono de tu hogar y apostar por la economía circular.