El prestigioso arquitecto vallisoletano Alberto Campo Baeza, que tiene actualmente 73 años de edad, ha recibido la Medalla de Oro de Arquitectura 2019, un galardón anual otorgado, desde el año 1981, por Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE). Además de un reconocimiento a una trayectoria profesional dilatada, intensa y coherente, el jurado ha valorado especialmente el sentido abstracto y a la vez racional de sus creaciones y la exploración visual de los espacios.

 

Una profesional excepcional tanto de la docencia como del diseño de edificios y hogares

 

La carrera profesional de Campos Baeza se ha dividido en dos grandes ramas que surgen del tronco común la arquitectura con mayúsculas. Por un lado, ha ejercido de profesor durante más de 35 años y, por otro, ha diseñado un buen número de edificios públicos y casas particulares. En ambas áreas ha destacado por su gran dedicación y por mantener una línea de trabajo coherente, brillante y reconocible por tener unos rasgos comunes muy característicos y personales.

 

Catedrático emérito de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de Madrid (ETSAM)

 

Durante sus 35 años como docente, este genial arquitecto vallisoletano ha impartido clases en universidades de tanto prestigio como la Universidad de Pennsylvania, e Filadelfia, la Universidad de Washington o l’Ecole d’Architecture, en Tournai (Bélgica), entre otras. Pero la mayor parte de su trabajo como profesor lo ha desarrollado en la Escuela de Arquitectura de Madrid (ETSAM), donde ha sido reconocido como catedrático emérito.

 

 

Gran parte de sus conocimientos teóricos sobre arquitectura fueron plasmados con maestría en su afamado libro, “La idea construida”, auténtica obra de cabecera para muchos arquitectos de todo el mundo que ya va por treinta ediciones.

Además, su propias obras de arquitectura son auténticas referencias didácticas y educativas en sí mismas, ya que sus edificios y casas son analizados por estudiantes de arquitectura del todo el mundo por su increíble capacidad para usar con gran maestría formas geométricas aparentemente simples. Otro de los aspectos destacados de sus creaciones es la importancia de la luz del exterior, capaz de penetrar dentro de los edificios de un modo natural, continuo y harmónico.

 

Una obra muy variada: sedes de Cajas, de Ahorro, Museos y casas particulares

 

Su obra, extensa, variada y cosmopolita, está diseminada por muchas ciudades a lo largo y ancho del globo terráqueo. Los expertos en su obra destacan especialmente las siguientes:

  • La casa Olnik-Spanau, en Nueva York.
  • La guardería para Benetton, en Venecia.
  • La casa Moliner, en Zaragoza.
  • El Museo de la Memoria de Andalucía, en Granada.
  • La Casa Turégano y la Casa de Blas, ambas en Madrid.
  • El Edificio de Caja Granada, que le valió el premio Eduardo Torroja.

 

Trabajador incansable y polifacético, se atreve también con la pintura, la escritura de poesías, la escultura y el diseño en diferentes vertientes. De hecho, su último trabajo es el diseño de un lámpara led que saldrá a la venta muy pronto. Campo Baeza es una persona inquieta que cada día se levanta con el reto y la ilusión de aprender cosas nuevas.