Cristina Iglesias, una brillante artista española famosa por crear unas interesantísimas obras que entran dentro de la denominación de esculturas arquitectónicas, acaba de añadir un importante hito a su excelente currículum al recibir el premio de la Royal Academy Architecture.

El principal motivo por el que se le ha concedido este prestigioso galardón, tal como a anunciado el presidente del jurado, el famoso arquitecto Norman Foster ha sido «su invitación a mirar no solo los edificios, sino también los espacios que surgen de ellos». Una frase que define muy bien la esencia del trabajo de esta gran artista vasca afincada en Madrid.

Además de por Foster, que preside el jurado, el tribunal ha estado compuesto por arquitectos y artistas muy destacados dentro del panorama internacional: Alan Stanton, cofundador de Stanton Williams, el dúo de artistas Jane y Louse, el arquitecto Anupama Kudoo y Ricky Burdett, profesor de Estudios Urbanos en el London Shool of Economics.

Una artista atípica con un obra singular de gran valor

El periplo vital de la escultora Cristina Iglesias, nacida en San Sebastián en 1956, es muy poco común, ya que comenzó estudiando una carrera, Ciencias Químicas, totalmente alejada de a lo que posteriormente se dedicaría con gran éxito, la escultura. Tras estudiar en la Escuela de Arte de Chelsea (Reino Unido) y conseguir importantes becas, fue invitada en 1995 como profesora de Escultura por la prestigiosa Academia de Bellas Artes de Múnich (Alemania).

Para realizar sus esculturas arquitectónicas, que muchas veces toman la forma de pabellones suspendidos o cauces secos,  Iglesias utiliza muchos y variados materiales: agua, acero, vidrio, bronce, cemento y hasta paja.

Imágenes: arquitecturaydiseno.es

Las obras de iglesias buscan el equilibrio y la conexión entre los edificios y sus alrededores, lo que consigue con la introducción de elementos como el agua y las imágenes naturalistas.

En diversas ocasiones, sus complejas obras se han realizado en colaboración de un equipo de arquitectos, consiguiendo combinar con maestría la escultura y la arquitectura con el fin de, en palabras de la propia Cristina Iglesias, «crear espacios y momentos para la contemplación y la reflexión en medio de la vida urbana contemporánea».

Además de este premio, Cristina Iglesias ha logrado a su largo de su carrera otros tan importantes como: el Premio Nacional de Artes Plásticas de España 1999 o el Premio Große Kunstpreis de Berlín 2012.

Entre sus obras más importantes destacan piezas escultóricas como: Desde lo subterráneo ubicada en el Centro Botín de Santander; Tres aguas, en Toledo; Portón-Pasaje, para la extensión de Rafael Moneo del Museo del Prado en Madrid; la fuente profunda delante del Museo Real de Bellas Artes de Amberes y las puertas de bronce para la ampliación del Museo del Prado de Madrid.

Además, ha realizado exposiciones individuales de su obra en las ciudades y museos más importantes de Europa: Kunsthalle de Berna (1991), Stedelijk Van Abbemuseum, Eindhoven (1993); Guggenheim Bilbao (1997); Museu Serralves, Portugal (2002); Whitechapel Gallery, Londres (2003) Museo Ludwig de Colonia (2006) y el Museo Reina Sofía, Madrid (2013).