La red viaria es una oportunidad desaprovechada en la transformación del espacio público. Con la digitalización es posible imaginar un uso alternativo para estas infraestructuras en beneficio de la movilidad, la sostenibilidad y la calidad de vida de toda la sociedad.
El espacio público en las ciudades españolas se distribuye entre los coches y los peatones. Los primeros abarcan el 68%, mientras que el 32% restante lo ocupan aceras, bulevares, plazas y parques. Imaginar el futuro de las ciudades implica obligatoriamente pensar en el futuro de las calles, avenidas y carreteras.
Es un reto para los profesionales del ámbito urbano: diseñadores urbanos, urbanistas, ingenieros viales o ambientales, entre otros, trabajar en un nuevo paradigma para las vías, enfocadas en el aprovechamiento de la tecnología para mejorar su rol dentro de las ciudades.
Algunas tendencias como la Inteligencia Artificial, los Gemelos Digitales, las Energías limpias o la Realidad Inmersiva están reforzando el papel de la tecnología en el futuro de estas construcciones, imaginando calles y carreteras inteligentes e interconectadas digitalmente.

Grandes infraestructuras viales no paran de construirse alrededor del mundo - Cortesía Norconsult
¿Cómo serán las calles y carreteras inteligentes?
Con la digitalización se han ampliado las posibilidades de transformación de la vialidad. La conectividad de última generación permite establecer una red viaria en la que se intercambian instantáneamente infinidad de datos. Mediante la instalación de sensores, cámaras y otros aparatos electrónicos conectados a internet, es posible nutrir de información a software cargado con IA, capaz de interpretar la información y generar escenarios simulados, facilitando la toma de decisiones a los profesionales encargados de la gestión y mantenimiento.
Pero la comunicación no es unidireccional, desde el software es posible emitir órdenes automatizadas a las calles y carreteras inteligentes. Las vías se adaptan a los requerimientos solicitados mediante diferentes dispositivos como señales, pantallas, demarcación interactiva, entre otros. Como ejemplo están los sistemas de control de semáforos y las señales de tránsito dinámicas, ambas se actualizan al momento según las condiciones cambiantes del tráfico y las directrices emitidas por el software.
A estos avances tecnológicos también se suman las tecnologías satelitales que permiten actividades como la gestión del tráfico, los aparcamientos, alumbrado público, videovigilancia, detección de fallas o las mediciones climáticas. Las imágenes captadas son interpretadas y se generan patrones de comportamiento, ideales para alimentar el software inteligente y multiplicar sus posibilidades de acción.
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El software Scantum desarollado por Fulcrum
Dos ejemplos que refuerzan el concepto de calles y carreteras inteligentes desde la óptica AEC
La empresa española de ingeniería Fulcrum está desarrollando VirtuaTunel, una solución que integra la Realidad Virtual en las actividades de inspección a distancia. El proyecto consiste en dotar al usuario de dispositivos móviles como las Gafas VR para adentrarse en la estructura, recorrerla y obtener datos al momento. Agilizando las actividades y ahorrando tiempo y recursos.
Otro proyecto de la misma empresa es Scantum. El flujo de trabajo inicia con un escaneo 3D con láser y mobile mapping, del que se obtiene una nube de puntos. Este archivo se transforma posteriormente en un modelo BIM en el que se incorporan todos las instalaciones eléctricas, mecánicas, señalética, PCI, seguridad, entre otras. Se crea un Gemelo Digital del túnel alojado en la nube, que se gestiona en Scantum y permite la explotación de los datos para establecer una inspección remota optimizada.
Con Scantum es posible gestionar el inventario, fichas técnicas de los componentes, creación de informes, obtención de datos al momento, seguimiento de actividades, asignación de responsabilidades, comunicación, entre otras prestaciones, que están relacionadas totalmente con el modelo digital, facilitando la visualización y la detección de problemas en visores virtuales. La documentación técnica del proyecto, incluyendo plantas, perfiles y modelos, es fácilmente exportable y se genera automáticamente, facilitando la elaboración de reportes y el seguimiento de las actividades.
Así como Fulcrum, diversas empresas en el país experimentan para explotar la relación entre las tecnologías digitales y las calles y carreteras, estableciendo un nuevo paradigma para este tipo de infraestructuras que tienen un gran impacto en la calidad de vida de todos los ciudadanos.