Encontrar soluciones a los problemas contemporáneos a través del diseño de producto es un reto diario que consume muchas horas a los equipos de ingenieros, arquitectos y diseñadores. En un mundo cada vez más digitalizado, los programas especializados son capaces de producir múltiples versiones óptimas en segundos para un solo producto. Esta realidad genera la siguiente duda entre los creativos: ¿cuál es el papel del diseñador versus las capacidades de los programas digitales inteligentes?  

Estos procesos automatizados tienen un nombre: Diseño Generativo. Se define como un proceso creativo en el que, utilizando parámetros, se pueden obtener múltiples soluciones para un proyecto global o una parte del mismo, que pueden ser ajustados constantemente para hacer variaciones inmediatas. De esta forma el software crea múltiples soluciones simultáneas que aprovechan al máximo las características de los materiales como la resistencia y la maleabilidad, pero sobretodo, potencian la creatividad al desdibujar barreras mentales preconcebidas.

Tres problemas con tres soluciones diferentes

A través de tres casos de éxito queremos presentaros como el diseño generativo es una herramienta de apoyo a los diseñadores, y mientras más rápida sea la migración desde los métodos de trabajo tradicionales, mayores serán las oportunidades creativas y económicas.

¿Cómo será el transporte del mañana? Hyperloop – Zeleros

Cápsula desarrollada por Zeleros

El primer ejemplo es la empresa española Zeleros que trabaja sobre el nuevo medio de transporte Hyperloop, un sistema que conectará a ciudades utilizando tubos al vacío por el que circularán cápsulas a una velocidad de 1000km/h. La empresa ha utilizado el software Fusion 360, logrando crear versiones de las cabinas diseñadas generativamente, en las que se redujo el 35% del peso, se incrementó un 50% la resistencia y se logró un sistema más eficiente al reducir los costos de construcción, operación y mantenimiento centralizando muchas de las funciones en menos componentes.

Un clásico adaptado a la sociedad actual: Kombi T20 – Volkswagen

La Kombi T20 de Volkswagen, diseño de autopartes en Fusion360

La segunda buena práctica también se encuentra en el área de la movilidad. Volkswagen rediseñó la clásica furgoneta T2 de los años sesenta, incorporando la inteligencia artificial en la creación de autopartes. Se lograron llamativos diseños paramétricos para retrovisores, volante, llantas de aleación y los soportes de los asientos, otorgando una personalidad única al vehículo. La ligereza de las piezas era indispensable, debido a que esta nueva Kombi T20 por ser eléctrica requería de una máxima autonomía de la batería, y la disminución del peso fue un factor clave.

Mínimos recursos para una misma funcionalidad: Silla A.I – Stark para Kartell

La Silla A.I. de Stark para Kartell

Por último, cambiando de escala de proyecto se presenta a la Silla A.I., producto de una colaboración entre el diseñador Philippe Stark para la empresa Kartell, partiendo de la premisa de crear una pieza capaz de soportar el peso de un humano con el mínimo material y de la forma más eficiente posible. Para lograrlo se dejó en manos de la inteligencia artificial la generación de las diferentes propuestas, hasta llegar a la versión final, estilizada y de una ligereza no sólo física, sino también visual, que ahora es parte del catálogo de la marca Kartell y es pionera en estos métodos.

Las posibilidades de estos métodos de diseño son inmensurables y su aplicación en las áreas creativas todavía ofrece infinitas oportunidades para la innovación.

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