Acelerar la construcción, disminuir los costes y garantizar una buena arquitectura, es posible con la prefabricación. 

La vivienda es uno de los principales retos para los ciudadanos y los gobiernos, por lo tanto, procesos innovadores están surgiendo para diseñar y construir nuevas unidades con el menor coste y tiempo posibles, pero manteniendo la calidad arquitectónica. La prefabricación es una alternativa práctica y segura. 

En España, el sector residencial tiene algunas problemáticas que afectan de diferente manera a las zonas urbanizadas. Las grandes ciudades, por su parte, sufren de elevados precios para la venta y el alquiler, junto a un conjunto de edificaciones envejecidas de más de 50 años que obligan a invertir en rehabilitaciones. en cambio, las poblaciones alejadas, ven como las viviendas se quedan vacías por la demanda reducida. A este escenario, se le suman las bajas posibilidades que tienen las personas jóvenes de acceder a un crédito bancario, obligándolos a mantenerse junto a los familiares o compartir pisos. 

Las autoridades españolas tienen un gran reto para ampliar el parque de viviendas protegidas, para equipararlo con otros países de la Unión Europea. España tiene 1,1% de unidades de interés social, mientras que Holanda cuenta con un 32% y Francia un 17%, una diferencia que requerirá un esfuerzo importante para el sector de la arquitectura y la construcción. 

La construcción industrializada por Finsa y Gradhemertic 

Instalaciones de FINSA - Cortesía FINSA

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Los componentes modulares de Falkbuilt / Imagen cortesía de Falkbuilt

Los aportes del Sector AEC a la prefabricación de viviendas

Desde el Sector AEC se trabaja constantemente para innovar y crear nuevas metodologías que facilitan una construcción industrializada, siendo la prefabricación es una de ellas por las posibilidades para dar solución a la escasez de unidades residenciales. Entre algunos de los beneficios que genera su utilización están:  

  1. Los procesos de conceptualización y diseño arquitectónico se aceleran al contar con software BIM que permite trabajar con familias de módulos, acelerando la configuración de las edificaciones y el cálculo de costes. 
  2. El diseño modular permite trabajar en base a catálogos, por lo tanto, facilita el controlar del stock de materiales para organizar su futura manufactura. La cadena de producción es más fiable que en la construcción tradicional. 
  3. Los trabajos más exigentes se realizan en talleres industriales, empleando la robotización y acelerando el proceso de fabricación. 
  4. La reducción de riesgos laborales asociados al sector de la construcción, debido a la disminución de los trabajos en el sitio de la obra.
  5. Un menor impacto ambiental al reducir las actividades contaminantes. Los materiales como el acero y la madera típicos de la prefabricación tienen un menor impacto ambiental que el hormigón, además de mayores posibilidades para su desmontaje y reutilización.
La prefabricación como solución a la escasez de viviendas

Vivienda social prefabricada en Barcelona - Cortesía Ayuntamiento Barcelona

Buenas prácticas de la Prefabricación en España

En el país hay experiencias exitosas que están aportando nuevos métodos de trabajo para la construcción industrializada. 

En Barcelona se inauguró a finales de 2019 una edificación construida con 16 módulos de contenedores. Fueron totalmente prefabricados y al llegar a obra venían equipados para su ensamblaje, para dotar a la ciudad de un total de 12 viviendas nuevas. El costo total fue de 940.000 euros y su construcción se realizó en menos de un año. 

Otro ejemplo son las empresas FINSA y Gradhermertic, que han desarrollado un sistema modular de madera para fachadas. El sistema de protección solar denominado Gradpanel Thermopine es 100% industrializado, por lo que disminuye el impacto sobre el medio ambiente y dota a las construcciones de un diseño contemporáneo. 

Por último, los hospitales creados para la pandemia del año 2020 han demostrado que la prefabricación es una solución ideal para dar respuesta a los problemas sociales, acelerando el tiempo de construcción, reduciendo los costes y creando un ciclo de vida circular para las edificaciones.