5 tendencias que están definiendo la relación entre IA y Fabricación

El papel actual de la Inteligencia Artificial en el sector de la fabricación se basa en la colaboración entre los robots y los humanos, muy distante de la idea de las máquinas 100% autónomas que se observan en las películas de ciencia ficción. ¿Cómo será el futuro de la IA y la fabricación?

La búsqueda por automatizar procesos, incluidos el diseño, la manufactura y la posterior vida útil, ha impulsado el desarrollo de robots cada día más independientes y destinados a tareas específicas, pero poco involucrados transversalmente con la totalidad de la fabricación. Por lo tanto los operarios tienen la función de supervisar y de entender globalmente las cadenas productivas. 

Desde los desarrolladores de IA se promueven avances en el machine learning, que le otorga a los robots la capacidad para responder y anticiparse a eventos en base a sus experiencias y datos acumulados, capacitándolos para la toma de decisiones con independencia. Entre algunos de los beneficios para la fabricación con IA están la aceleración en el desarrollo de productos, la facilidad para la personalización y flexibilización de las especificaciones, la disminución en las herramientas y la co-creación robot-humano que genera posibilidades impensables hasta hace algunos años. 

IA: el futuro de la fabricación

¿Cómo se está modelando el futuro de la fabricación con IA?

Son cinco las tendencias que están influyendo activamente en el porvenir de la fabricación tal y como se conoce actualmente: 

  • Factory in a Box: parte de la idea de concentrar en módulos todos los equipos y actividades necesarias para crear productos, con el objetivo de facilitar al fabricante la monitorización de los procesos mediante la retroalimentación con sensores y gemelos digitales. Se crean bases de datos automatizadas de todo lo que se crea, incluidas la gestión de facturación, control de calidad, entre otros. 
  • Machine Learning e IA autónoma: se refiere a robots que pueden aprender continuamente de las actividades que realizan, de su funcionamiento y de los eventos que intervienen en positivo o negativo sobre sus actividades, capacitándolos para la toma de decisiones sin requerir de los humanos. Es una tendencia en auge, pero en el presente los trabajadores se retroalimentan con la IA para el análisis de datos pero siguen siendo ellos quienes tienen el control sobre los procesos.

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IA: el futuro de la fabricación

En el Autodesk Technology Center de Boston investigan sobre IA y Robótica

  • Versatilidad para el funcionamiento de robots y fábricas: a diferencia de los humanos, los robots pueden ser reprogramados para adaptarse rápidamente a nuevas tareas, facilitando los cambios en las cadenas productivas y en el uso de las instalaciones físicas. Estos cambios requerirán además de una monitorización de los procesos, siendo la Inteligencia Artificial la solución ideal. 
  • Sensores que permiten el análisis en tiempo real de datos: el objetivo es lograr que las máquinas con IA puedan predecir eventos y reaccionar en tiempo real frente a las incidencias. Con el uso de sensores es posible crear al instante modelos analíticos de los productos que se fabrican, esto facilita el control de calidad y ahorra mucho dinero a las empresas al evitar pruebas costosas y que toman tiempo.
  • Diseño Generativo: la optimización del diseño mediante el uso de software con IA está en boga, logrando que formas antes impensables puedan lograrse actualmente con materiales tanto tradicionales como innovadores. Pero más allá del resultado físico, lo más interesante del Diseño Generativo es la capacidad de integrar especificaciones como resistencia, maleabilidad, acabados, entre otras, a los diseños creados y a su futuro proceso de fabricación. 

La tendencias de la IA en los procesos de fabricación indican que lograr máquinas capaces de aprender y decidir según sus propias experiencias es el principal objetivo, provocando que se redefina el papel de los diseñadores, ingenieros y operarios dentro de las fábricas. Las empresas deben establecer planes que permitan la migración de los trabajadores a nuevas actividades que complementen los procesos que cada vez serán más automatizados.